Este espacio constituye la memoria del Seminario Calidad y Evaluación de la Educación.

jueves, 12 de agosto de 2010

PRESENTACIÓN

Este blog "¿Clasificando niñ@s?" constituye el trabajo final del Seminario  Calidad y Evaluación de la Educación, el último de la carrera Licenciatura en Calidad de la Gestión de la Educación.
En él se reflejan los contenidos más significativos aprehendidos en dicho Seminario y se presentan en forma de comentarios, diálogos y textos acompañados de citas bibliográficas, imágenes y cartones cómicos.
El título del mismo: ¿Clasificando niñ@s? conduce a la reflexión individual de cada docente. Lleva a indagarse a uno mismo, si en realidad evaluamos para detectar problemas o errores en nuestros alumnos y guiarlos para que puedan corregirlos o simplemente calificamos generando exclusión.
  
Luis es demasiado vivaracho.
 Ana es desordenada.
Pedro es desanimado.
Enrique es deficiente.
Carlos es mal humorado.
Luisa es demasiado tímida.
María es una maleducada.

Sólo José es normal.
Firmado: LA PROFESORA

"Es realmente un problema del docente en la actualidad clasificar alumnos y de ese modo impedir que mejoren y salgan adelante...."

Prof. Erika Cervigni

miércoles, 11 de agosto de 2010

¿Qué es evaluar?

El concepto de evaluación es polisémico y complejo y como tal, sus aproximaciones para tratar de definirlo son múltiples y reflejan diferentes ideologías:

“Evaluar es vigilar el aprendizaje realizado por el estudiante, constituir una comprobación objetiva tanto de sus progresos como de sus realizaciones últimas de modo que si son insatisfactorias puedan implementarse convenientes medidas correctivas”. (AUSUBEL).
..
“La evaluación es un proceso continuo que da cuenta del aprendizaje de los alumnos y brinda a los docentes la posibilidad de implementar estrategias adecuadas para la obtención de datos, el desarrollo de actividades y la expresión de resultados”. (MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CULTURA).
.
“La evaluación supone una plataforma de diálogo, entre evaluadores y evaluados…el diálogo tiene una doble finalidad: trata por una parte de generar comprensión del programa y por otra de mejorar la calidad del mismo”. (SANTOS GUERRA, 1996).
.
“La evaluación es atender y valorar los procesos y  los resultados de la intervención educativa. Es un instrumento de investigación del docente, que a través de la intervención, de obtención y tratamiento de datos, permite comprobar hipótesis de acción con el fin de confirmarlas o introducir modificaciones”. (S. ANTÚNEZ).
.
“La evaluación debe dejar de ser un instrumento pedagógico que las escuela utiliza para la selección, dejando sujetos que encajan en la oferta”. (ÁLVAREZ MÉNDEZ).
.
Seminario “Dimensión Curricular de la Gestión Institucional”, dictado por la Lic. Ma. Inés Pellegrini. USAL.


Y… LA CALIDAD ¿QUÉ ES?
.
La calidad es un juicio sobre el resultado o sobre algún aspecto del proceso educativo. Es un juicio formulado por un sujeto; un juicio acotado por criterios y estándares. Los juicios sobre calidad se construyen socialmente. Y, al ser de dominio público, “calidad” está intrínsecamente ligada al tema de la equidad. (CASASSUS- ARANCIBIA).
.
 Casassus-Arancibia; “Tras la esperada calidad en educación”; Ed. Kapeluz; 1997; Buenos Aires.

¿Con qué propósito se evalúa?


Es necesario que los docentes nos replantiemos el sentido que se le da a la evaluación memorística, ésta no se vincula con aprendizajes significativos y no se obtienen resultados efectivos. Si evaluamos sólo el producto, el alumno tratará de memorizar, sin preocuparse  ni reflexionar acerca de los procesos que le permiten construirlos, y precisamente  esto es lo central. Es fundamental la construcción del conocimiento para luego aplicar significativamente el concepto y la teoría.

“Los propósitos por los que se realiza la evaluación son muy diversos y no siempre nobles. Actualmente existe una verdadera patología de la evaluación, que se traduce en la existencia de un cierto número de malos usos y de abusos (Santos, 1993). Así, sabemos que se puede evaluar para conocer, para valorar y para mejorar, pero que también puede hacerse para dominar, acreditar, para justificar decisiones previamente tomadas o para promover una determinada imagen externa. La evaluación puede así mismo utilizarse para el logro de objetivos próximos, tales como conceder una promoción académica o profesional, acreditar una institución o decidir el futuro de un programa.
No se trata de evaluar por el simple gusto de hacerlo. Cuando evaluamos una realidad nos adentramos en sus ámbitos más sensibles y lo hacemos con una intención valorativa: esto exige centrar la atención en las posibilidades de mejora. Y, este énfasis en la mejora constituye una exigencia ética que pesa sobre el evaluador, como contrapartida del poder que detenta en el proceso de evaluación.”

En: “El concepto de la calidad de la educación y su relación con la evaluación”, Alejandro Tiana Ferrer.

Evaluar para aprender...

Evaluar es una práctica intencional, expresada en la formulación de un juicio de valor, que realiza un sujeto con el propósito de indagar, conocer y comprender un objeto determinado, llámese objeto, sujeto o prácticas determinadas.
El trabajo docente consiste, más que en corregir errores del alumnado, en plantear a los alumnos actividades que los ayuden a reconocer sus errores. Porque en definitiva un experto se caracteriza, no tanto por no cometer errores, sino por saber autoevaluarse y decidir qué aspectos de sus producciones mejorar.
Pero es necesario saber que la capacidad de autorregular el aprender o autoevaluarse es necesario aprenderla.
El docente debe facilitar ese aprendizaje facilitando estrategias de autoevaluación y evaluación entre iguales. Teniendo en cuanta que el alumno debe saber no sólo donde están los errores sino también saber porqué se ha llegado a ellos.
Las evidencias de aprendizajes que evaluamos son logros obtenidos, comisión de errores y omisión de saberes.
Frecuentemente la práctica docente se centra en identificar equívocos y las lagunas en el conocimiento de los alumnos, pero la integridad de la evidencia de aprendizaje requiere que el alumno tome conciencia, además, de sus logros.

Jornada “Evaluar para aprender” dictada por la Lic. Alicia Bergonzo, en la A.M.D. (Asociación Mutualista del Docente de la Provincia de Córdoba) Abril de 2010.

“…necesitamos entender en los contextos educativos (no sólo instructivos) que el examen es un medio, un artificio, nunca un fin. Es válido en la medida en que informa y no obstruye, valora y no castiga, ayuda y no estorba, estimula y no coarta, libera y no somete. El examen será importante si el contenido de las preguntas es importante. Será didácticamente formativo si los usos que de él se hagan estén al servicio de quiénes aprenden.
Para actuar crítica y creativamente, para tratar al alumno como una persona que puede pensar crítica y autónomamente, hay que ser persona que piensa y ha vivido la experiencia del pensamiento crítico y autónomo y que hoy se muestra como una actitud críticamente constructiva con el alumno…
Se trata de evaluar para aprender, esa es la cuestión. La evaluación educativa tiene sentido y está plenamente justificada cuando actúa al servicio de quien aprende y asegura siempre y en todos los casos el correcto aprendizaje mediante las oportunas correcciones y las indicaciones pertinentes.”


(ÁLVAREZ MÉNDEZ, 2007).

Calificaciones

- ¡Para la Feria de Ciencia no nos van a poner notas!
- ¡Pará, Pati! ¡Es mi mamá! ¡Vos contale a la tuya! (Natacha).
- ¡Mi mamá nos busca mañana, nena!
- (Paciencia paciencia) A ver, pimpollitos atómicos, ¿por qué no hablan de a una?
- Que para
la Feria dejan de ponernos notas (Pati).
- ¡¿Y eso?!
- No, mamá, no nos van a poner más números ni letras, ahora son todas expresiones más lindas, ¿ves? Por
la Feria de Ciencia (Natacha).
- Porque la maestra dice que así nos estimulan, ¿nocierto, Nati?
- Es así, mami, por ejemplo: lo que antes era un diez o una "A", en
la Feria te van a poner "destacado".
- ...que es un poco más que "sobresaliente" (Pati).
- Claro, porque viene así: "muy destacado", "sobresaliente", después "destacadísimo".
- No, Natacha (corrigió la mamá), "muy destacado" debe ser la más alta.
- No, la maestra dijo que era menos que "sobresaliente", después viene "progresa moralmente".
- ¡"Adecuadamente", Natacha!
- Ah, eso. Seguí vos, Pati.
- Bueno, ésa quiere decir que sos del rebaño, dijo la maestra.
- Claro, y después "adelanta notablemente", que es un poco menos, pero no tanto, así más para estimular, ¿no, Pati? Que es cuando no sos tan del rebaño como los de "progresa con normalidad".
- No, chicas, si es "normal" está bien (la madre).
- Nada que ver, si está todo bien es "avanza sobresalientemente" (Pati).
- No, Pati, "muy sobresaliente" es que estás normal (Natacha).
- Chicas, "sobresaliente" quiere decir que es mejor que el resto (la madre).
- No, mamá, eso es "destacadamente", después viene "aprobó con dificultad".
- Ah, sí, cuando se salva raspando (Pati).
- Que es "destacó" pero para abajo.
- Sí, que quiere decir: "caaaasi no llega".

- No, nena: quiere decir que llegó, ¿no ves que dice “aprobó”?
- Sí, pero “con dificultad”.
- Y, bueno, pero aprobó.
- Pero la directora dijo que esos no participaban más en una Feria de Ciencias.
- ¿Seguro que entendieron, chicas?
- Claro, mami, ¿no ves que mañana nos toman prueba de esto?
- ¡¿Del sistema de calificaciones?! (exclamó la madre, sorprendida).
- No, Nati, mañana nos vuelven a explicar de la Feria, por si nos quedaron dudas (Pati).
- Ah, ¿no era prueba, entonces?
- Chicas, una pregunta, ¿no les dijeron si hay una nota para quienes no aprueban?
- ¡Ah, sí, mami! Pará, ¿cómo era, Pati? Dijo una…“Malogró los objetivos”, algo así… es más lindo este nuevo sistema, ¿no, Pati?
- Sí, porque nos estimula más.


Diálogo entre Natacha, Pati y la mamá a la salida de la escuela... En el libro: ¡Buenísimo Natacha!, de Luis M. Pescetti. Ed Alfaguara.



En este diálogo, Pescetti  critica con acierto, y mucho humor, el tema de la evaluación, destacando justamente el componente clasificatorio que encierra la cuestión...
Al igual que en este cartón cómico y que en el diálogo, los docentes quizá sin darnos cuenta confundimos a padres y alumnos con nuestra manera de evaluar, tal vez para sacarles presión a los educandos, para innovar o motivar, pero lo cierto es que se trata de un error que debemos corregir. Debemos analizar y reflexionar, evaluar el proceso de enseñanza-aprendizaje del niño, sus cambios, sus progresos y aprendizajes teniendo en cuanta su propio alcance.

Prof. Erika Cervigni



A modo de cierre...

Los docentes debemos incorporar a la evaluación como una práctica cotidiana, no ya para sancionar y controlar sino para mejorar y potenciar el desarrollo de los educandos.
La evaluación es un proceso reflexivo, sistemático y riguroso de indagación sobre la realidad, que atiende al contexto, considera globalmente las situaciones y se rige por principios de validez, participación y ética. Evaluar implica valorar y tomar decisiones que impacten directamente en la vida de otros. En este sentido, es una práctica que compromete una dimensión ética, no siempre tenida en cuenta y asumida como tal.
Se requiere de un proceso reflexivo que asuma una posición de análisis crítico en torno a las acciones que se realizan conjuntamente con las intensiones que se persiguen. Por lo tanto se hace necesario preguntarse qué se persigue, qué valores están involucrados, cómo se realiza, qué efectos tiene, qué papel asumimos los evaluadores. Es decir, debemos aplicarla de manera eficiente para obtener mayor calidad.

Prof. Erika Cervigni