Este espacio constituye la memoria del Seminario Calidad y Evaluación de la Educación.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Evaluar para aprender...

Evaluar es una práctica intencional, expresada en la formulación de un juicio de valor, que realiza un sujeto con el propósito de indagar, conocer y comprender un objeto determinado, llámese objeto, sujeto o prácticas determinadas.
El trabajo docente consiste, más que en corregir errores del alumnado, en plantear a los alumnos actividades que los ayuden a reconocer sus errores. Porque en definitiva un experto se caracteriza, no tanto por no cometer errores, sino por saber autoevaluarse y decidir qué aspectos de sus producciones mejorar.
Pero es necesario saber que la capacidad de autorregular el aprender o autoevaluarse es necesario aprenderla.
El docente debe facilitar ese aprendizaje facilitando estrategias de autoevaluación y evaluación entre iguales. Teniendo en cuanta que el alumno debe saber no sólo donde están los errores sino también saber porqué se ha llegado a ellos.
Las evidencias de aprendizajes que evaluamos son logros obtenidos, comisión de errores y omisión de saberes.
Frecuentemente la práctica docente se centra en identificar equívocos y las lagunas en el conocimiento de los alumnos, pero la integridad de la evidencia de aprendizaje requiere que el alumno tome conciencia, además, de sus logros.

Jornada “Evaluar para aprender” dictada por la Lic. Alicia Bergonzo, en la A.M.D. (Asociación Mutualista del Docente de la Provincia de Córdoba) Abril de 2010.

“…necesitamos entender en los contextos educativos (no sólo instructivos) que el examen es un medio, un artificio, nunca un fin. Es válido en la medida en que informa y no obstruye, valora y no castiga, ayuda y no estorba, estimula y no coarta, libera y no somete. El examen será importante si el contenido de las preguntas es importante. Será didácticamente formativo si los usos que de él se hagan estén al servicio de quiénes aprenden.
Para actuar crítica y creativamente, para tratar al alumno como una persona que puede pensar crítica y autónomamente, hay que ser persona que piensa y ha vivido la experiencia del pensamiento crítico y autónomo y que hoy se muestra como una actitud críticamente constructiva con el alumno…
Se trata de evaluar para aprender, esa es la cuestión. La evaluación educativa tiene sentido y está plenamente justificada cuando actúa al servicio de quien aprende y asegura siempre y en todos los casos el correcto aprendizaje mediante las oportunas correcciones y las indicaciones pertinentes.”


(ÁLVAREZ MÉNDEZ, 2007).

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